Aflicción Caníbal

En sueños irrumpió la muerte en la vida y al despertar la angustia aclaró que era empatía. Amarga la vida la empatía, hace que se pegue a los dientes y al masticarla tanto se le siente el gusto a muerte, cuando esa vida, que es poca, y sin veneno quedaría en el garguero, se troncha directo de tristes anhelos ajenos, como ajeno es el prójmo, aunque sea un igual.